11 noviembre 2009

Grilletes de huesos

A penas sale de su celda, caminar le cansa. Un pequeño esfuerzo, un dolor agudo, las pastillas. "Creo que mi cuerpo se está acostumbrando a ellas". Recorre la estancia inquieta, hay tanto que hacer. Se detiene, descansa, desespera, se siente sola y sin fuerza. Desearía que la ayudasen, que la escuchasen. No quiere estar ni sola ni acompañada. O no sabe lo que quiere. Lo único que ve es el ir y venir de unos fantasmas. El primero no la soporta, se irrita, no la entiende. Ella nunca acierta con él; él nunca confía en que acierte. Fuma un cigarro en el baño. La otra se queja del humo; se pasa el día fuera o frente al ordenador. La echa de menos de muchas formas distintas. Ella se preocupa, siente rabia y alegría; el fantasma procura no alarmarla.
Acude a diario a rehabilitarse, algo que no sólo le cansa, sino que le recuerda que está encadenada, que no puede moverse todo lo que quisiera, que le falta libertad. Pero es fuerte, y cada día encontrará nuevas formas de adaptarse. Porque es lo único que puede hacer.

14 octubre 2009

El firmamento de las mentiras

Tras el último tema tratado (filosofía), pretendía hablar de música en la siguiente entrada que publicase. Pero ocupa un alto porcentaje de mi mente el asunto sobre el que estoy decidida a escribir.
Ocurre en mi carrera que una comienza a preguntarse más allá de lo que le llega a los sentidos, y no por autoinducción, sino por sugestión reiterada por parte de los profesores, dado que, como "jóvenes-carpe diem" que somos, no nos llama el conocimiento de cada noticia ocurrida en el mundo, y eso es algo que no se puede permitir en una carrera de letras. De esta manera, según vamos adentrándonos en el conocimiento de las ciencias sociales y de la comunicación, orientados a la publicidad y las relaciones públicas, nos hallamos rodeados por una maraña de intereses económicos y manipulación autorizada. Y me resulta bastante abrumador, así que me encuentro intentando buscar respuestas a las preguntas que me trae el viento mientras me hago a esta incómoda realidad. Sin más detalles.
En otro orden de cosas, el cielo está tan bello estos días que no puedo evitar volver a sentirme insignificante ante tanta inmensidad. Parece mentira que, entre ese espacio infinito y esta tierra finita, haya un espacio tan contaminado. Y no me refiero a la polución.
Buenas noches, Shaisha.

10 septiembre 2009

Filosofía y demás temas

Nunca me he aventurado a hablar sobre temas académicos por miedo a equivocarme o interpretar de forma errónea las teorías, pero adoro la filosofía, así que voy a dejar de lado el miedo al fallo.

Tengo especial curiosidad por autores como Jeremy Bentham, Jean-Paul Sartre o René Descartes... temas como el existencialismo, la felicidad, las decisiones; el panóptico virtual (del que ya he hablado alguna vez), el eudemonismo, el pensamiento.
Me llena saber de la existencia de estos pensadores, me intrigan y a la vez me "atraen"... desearía conocer en persona seres capaces de llegar tan lejos en el plano del pensamiento. Dios, cómo me gustaría. Me conmueven con su profundidad, su magia racional.

Indagando, encuentro perlas del pensamiento, fragmentos del firmamento de la mente.
"Todo lo que ha sido libre elección se vuelve después un condicionamiento material, inerte. Has hecho tal cosa en tal momento. Hay que definirse en relación a eso. (...) Debo renunciar a ser otra cosa que esta especie de compuesto híbrido entre lo que quise ser y lo que los demás hicieron de mí. Esa es mi realidad objetiva. Está alienada, lo que es normal. Estamos todos alienados, y hay que arreglárselas. (...) Desde el momento en que la libertad es el compromiso, el final del compromiso es la desaparición de la libertad." Sartre.
Y no necesita que yo diga algo.

Respecto al eudemonismo, pienso que es un pensamiento muy adecuado a mi forma de vida; la doctrina general se basa en que toda actividad humana tiene como fin la felicidad. Según Bentham, se identifica con el mayor bien para el mayor número de gente. Curiosamente, muy relacionado con el personaje al que se le otorga el nombre del filósofo en Perdidos, serie americana muy interesante, aunque menos relacionada con la filosofía de lo que querría.
Pienso que todo lo que me ocurre, sea considerado bueno o malo, me hace ser como soy y me da la felicidad que puedo alcanzar. No me meto con mis niveles de tolerancia o de resignación. Me va bien así.

En fin, buenas noches, Shaisha.

14 agosto 2009

Óxido

Tengo una sobrecarga de emociones intensas. Me han pasado cosas en muy diferentes ámbitos y algunas han marcado mi camino. He sido conmovida, no he perdido la sonrisa ante la desesperación, he tenido alegrías muy fuertes y bajones bastante bajos. No consigo relajarme, pero al menos no estoy triste. Me encantaría gritar muy alto todo lo que guardo dentro, pero mantengo la compostura. Ahora mismo, la emoción más intensa que siento es la de expectación, porque me hallo algo perdida y me gustaría ver cómo será mi camino mañana. Qué digo, no puedo esperar más por que lleguen los días que han de venir.
Es hora de detener la oxidación de los engranajes, cambiar las piezas y montar un modelo nuevo. Decidir si mejor o peor será algo subjetivo, pero, desde luego, va a ser otra versión. Por fin.
¡Vamos, Shaisha! ^^.

21 julio 2009

No sé dormir

Aunque sé soñar. Y sueño mucho, pero no duermo bien. Sueño con miles de escenarios sobre los que hablar, mundos en los que ambientar, historias que contar. Y entonces me despierto, muy cansada. Shaisha no deja de pasearse por ese mundo imaginario y no se da un respiro. Incluso estando despierta, me encuentro con mi pequeña volando sobre los pensamientos que le brinda esta mente mía. Demasiado inquieta, ávida. Acaparando emociones e ilusiones. Absorviendo cada amargo pasaje que observa. Empiezo a entender que sus deseos escapan a mi control.
¿Podría estar creciendo? No lo creo, esa es ardua tarea, y creo que aún queda lejos tal cosa. Desde luego que no deja de evolucionar, claro, pero no es ese el caso. Puede que mi atenta mirada no la deje pensar por si misma, que le impida hacerse valer. Que no deje de buscar elementos con los que completar su imaginario. Pensé que trataba de llamar mi atención, pero solo trasteaba dentro de los márgenes que le imponía. Libre sí, pero con grilletes.
No se si podré tirar estas barreras, pero trataré de aprender a dormir. Quizá esa sea la solución.
Buenas noches, Shaisha.

18 junio 2009

Isolation

A veces, me cuesta respirar. Me siento afligida, enfrascada en una soledad autoinducida. No estoy sola, aunque puede que menos acompañada que antaño. No es que me haya vuelto insoportable, pero quizás si algo antisocial. Ni me molesto en ser extrovertida, pienso que no merece la pena hacer amigos nuevos. Para lo que van a durar. Y para todo lo que me voy a analizar al interactuar con ellos. Ocurre que, si me paro a pensar en todo esto, me pongo bastante triste. Pero no creo que sea un problema como tal, así que no me preocupo por buscar solución, no hay nada que arreglar. Porque nada está roto. Y si lo está no quiero volver a sentirme como que algo falla. Me vuelve a presionar el pecho.
Añado a la lista de mis películas favoritas ¿Conoces a Joe Black? por su excelente guión y personajes. Puede que sea causante de remover sentimientos de amargura en mí. Enamorarse de alguien de quien no sabes nada, pero en quien has depositado suficiente confianza como para no avergonzarte al mostrar tus sentimientos para que luego se tenga que marchar. Abrumador. Esa tristeza es tan cruda como bella. Me encanta. Me da miedo. Me emociona. Me duele.
Y como siempre estoy cansada, y quiero que se acabe este mes ya.
Buenas noches, Shaisha.

17 mayo 2009

La línea

Hay una pugna, entre mi orgullo y mi vanidad.
Pero no caigo en la soberbia, no me gusta tal idea.
Cuando sobresalgo, me encanta sobresalir.
Y puedo admitir mi derrota con humildad.
Pero me cuesta mucho, la verdad.
No busco la adulación, sino la superación.
Pero no puedo evitar alardear de lo que hago.
Seguramente, sólo es un orgullo venenoso.
Pero parece que ese alarde busca la diferencia.
No pretendo echarle en cara nada a nadie.
Y aun así, lo hago.
Me encantaría hallar la razón de este comportamiento.

Y vuelvo al pensamiento de siempre.
Salirme de la línea, no ser como los demás.
Eso de diferenciarme, vamos.
Pero me empiezo a pasar de la raya.
Este orgullo venenoso, me está pudriendo.
Y el mal humor que llevo a veces...
...acaba por llevarme a mí.
No me gusta estar enfadada con todo y todos.
Ver el lado negativo de cada afirmación.
Me entristece este mal trato.
...en fin.

Buenas noches, Shaisha.

25 abril 2009

Es más cómodo

Un día más, tan lleno como vacío. Con tantas cosas, con tan poco sentido.
Una noche más. ¿Qué haré hoy para retrasar mi hora de dormir?
Una vuelta más; tal vez si me giro así o si pongo la almohada de esta forma...
Unas horas más... no quiero despertarme todavía, déjame dormir un poco más.


Hay tantas situaciones a las que me debo enfrentar y cosas que debo recordar, que muchas acabo por dejarlas pasar. Así es más cómodo. Pero luego viene el momento en el que el "ya se arreglará" o el "ya iré" pasan a no poder ser. La falta de las cosas que acaban por pasar de largo me obliga a reordenar mi circunstancia. Y entonces me acurruco en mi nuevo orden, cómodo sí, pero es un hueco cada vez más reducido.

Así que paso el tiempo reordenando mi pequeño hueco... en él no daño a la gente. Llaman a la puerta pero no respondo, no quiero arriesgarme. Aquí sólo entran personas que no dependan de mí, que no me necesiten, aunque me muera de ganas de que no sea así y me lo digan. Porque fingir que no nos importamos los unos a los otros da menos miedo. Porque restarnos importancia y restársela a los demás hace que haya menos en juego. Y así, es más cómodo.

Buenas noches, Shaisha.

23 marzo 2009

Yo cansada. ¿Y tú?

Pienso mucho, es un hecho. Si dejo de hacerlo durante una temporada es porque me distrae el azar de la vida, pero siempre vuelvo a pensar. Voy a tratar de soltar todo lo que me ronda desde hace unos meses.
Cada vez resulta más absurda la existencia. Ayudadme a encontrar el sentido.

Vivir me cansa, mucho. No hablo de dolor, ni de amor. Llevada por la abstracción, observo las pasiones como reacciones químicas. Me siento tan ajena a todo a ello, y a la vez tan sujeta. No hablo de querer dejar de vivir, nunca sería tan egoísta. No soy insensible, siento el dolor y el amor como cualquier otro, puede que incluso más intensamente. Pero incluso creer en mí misma me hace sentirme desigual, descolocada. Soy demasiado consciente de mi forma de actuar, incluso mientras reacciono. Lo veo desde fuera y no puedo alterarlo, ni quiero, actúo como actúo. ¿Pero qué soy? Sólo una ameba más, relacionándome, alimentándome y reproduciéndome.

¿Qué hay de bello en la vida? Cuando sólo eres capaz de verlo desde fuera, pierde algo de sentido eso de sentir.

No quiero ser los demás, no sé ser los demás. No puedo homogeneizarme con la masa, tampoco allí encontraría un lugar. No me gusta sentirme como si fuese extranjera, pero me gusta la extrañeza.

La soledad cósmica y religiosa que nos abruma desde tiempos inmemorables me hace pensar en la configuración del mundo, nuestra ética, nuestras leyes y nuestra forma de entender la naturaleza. Podría haber sido incalculablemente diferente; es todo tan complicado y a la vez tan vulgar. Somos pequeños, insignificantes, llamamos derechos a nuestras acciones para justificarlas, pero tenemos tantos derechos como los que no tenemos. Todo se reduce a vivir por vivir los sentimientos...

Pero qué tiene de bella la vida cuando sólo veo la belleza como un sentimiento sin sentido.

Buenas noches, Shaisha. Sigo buscando. O simplemente esperando.

03 marzo 2009

Horas de sueño

Pagamos el estrés del día con horas de sueño perdidas. Y aunque no nos beneficie ni el pago ni lo pasado, realizamos el intercambio sin poder evitarlo. A menudo la principal razón es la búsqueda de una solución para nuestros problemas. A menudo no la encontramos. Y nos agotamos tanto que acabamos durmiéndonos. Pero a veces no nos deja ni dormir tranquilos, y nos desvela antes de que suene el despertador, para darnos tiempo a retomar nuestras preocupaciones y empezar otro día más pasando ese estrés para pagarlo por la noche.

Es un alto precio, pero no queda toda la cuestión aclarada con esto.

Para anular el estrés, más que buscar soluciones hay que racionalizar e identificar los sentimientos, desahogarlos, y hallar una forma de canalizarlos y repararlos, de manera que queden resueltos de la mejor forma posible. Así es como reducimos el pago. Pero necesitamos de alguien que nos haga sentir mejor, que nos quiera escuchar y, sobre todo, que nos quiera entender. No sirve de nada desahogarse, contar cómo nos sentimos, para quedarnos mejor con nosotros mismos, si se dirige a la persona equivocada y se deja caer toda la carga de nuestras emociones sobre sus hombros.

Y yo me canso tanto emocionalmente...
Buenas noches, Shaisha.